Grupos radicales palestinos aplauden el atentado de la sinagoga en Jerusalén

18/Nov/2014

lainformacion.com

Grupos radicales palestinos aplauden el atentado de la sinagoga en Jerusalén

Al menos seis personas,
entre ellas los dos presuntos atacantes, murieron en el tiroteo en la sinagoga
y yeshiva (seminario rabínico) del barrio ortodoxo de Har Nof, en Jerusalén
Oeste, informó la Policía local.
Los movimientos
islamistas radicales palestinos Hamas y Yihad Islámica aplaudieron hoy el
ataque que causó la muerte a cuatro israelíes en una sinagoga de Jerusalén Oeste
y subrayaron que se trata “de la reacción natural a los crímenes que
perpetran los ocupantes y los colonos”.
En un mensaje colgado en
su página de la red social Facebook, el portavoz de Hamás en Cisjordania, Husam
Badram, vinculó el ataque con la muerte el lunes de un conductor palestino de
autobús, que apareció ahorcado.
Mientras que la policía
israelí asegura que se trató de un suicidio, tanto la familia como los amigos
denunciaron que fue víctima de un ataque de judíos extremistas.
“Bendecimos la
operación en Jerusalén y apreciamos el heroísmo de quienes la llevaron a cabo.
Es un acto selectivo de resistencia a la ocupación y la respuesta práctica a
los continuos crímenes de los ocupantes, el último de los cuales ha sido ahorcar
a sangre fría a un conductor de autobús ayer en Jerusalén”, afirmó Badrán.
De la misma manera, Fawzi
Barhoum, portavoz de Hamás en Gaza, aseguró en un comunicado que el movimiento
islamista “alaba el heroico ataque en Jerusalén y aprecia el valor de los
atacantes. Es un acto de resistencia a la ocupación y la respuesta práctica a
los crímenes de la ocupación (Israel) en Jerusalén y contra la mezquita de Al
Aqsa.
También a través de un
comunicado, los Comités de Resistencia Popular en Gaza y la Yihad Islámica bendijeron
“la operación de comando en la Jerusalén ocupada. La operación en
Jerusalén es la reacción natural a los crímenes de los ocupantes y los
colonos”.
Al menos seis personas,
entre ellas los dos presuntos atacantes, murieron hoy en un tiroteo en una
sinagoga y yeshiva (seminario rabínico) del barrio ortodoxo de Har Nof, en
Jerusalén Oeste, informó la Policía local.
Según la “Estrella
de David Roja”, otras ocho personas resultaron heridas -algunas de ellas
graves- cuando dos hombres, al parecer palestinos de Jerusalén Este, armados
con un cuchillo, un hacha y una pistola, entraron en la sinagoga y atacaron en
dos lugares distintos a los que rezaban antes de ser tiroteados por agentes.
La Policía ha confirmado
la muerte de cuatro israelíes y la de los dos atacantes, y asegurado que
investiga lo que considera un ataque terrorista, el segundo más grave
perpetrado en Jerusalén desde el fin de la Segunda Intifada.
La ciudad santa es
testigo de una creciente tensión desde que a principios de julio tres extremistas
judíos mataran a un menor palestino en Jerusalén Este en venganza por el
asesinato tres semanas antes a manos de exconvictos islamistas de tres
estudiantes que hacían autostop cerca del bloque de colonias de Gush Etzion.
Desde entonces se han sucedido
las protestas, los enfrentamientos entre la policía y jóvenes palestinos y los
ataques de palestinos y colonos israelíes en los barrios árabes y el casco
viejo de la ciudad.
La situación se agravó
hace un mes cuando un conductor kamikaze palestino mató a dos personas -entre
ellas un bebé de tres meses y una ciudadana ecuatoriana- al intentar atropellar
a los pasajeros que esperaban el tranvía en la línea que divide la ciudad.
Una semana después, un
presunto pistolero palestino tiroteó y dejó gravemente herido en Jerusalén
Oeste a un rabino ultranacionalista judío que aboga por cambiar el estatus de
la Explanada de las Mezquitas, tercer lugar más sagrado del Islam.
Los rumores ante este
posible cambio -negado por el gobierno israelí-, junto a las restricciones de
acceso impuestas por Israel a los musulmanes y la constante subida de
ultranacionalistas judíos fuertemente escoltados al lugar donde el judaísmo
situa el Segundo Templo destruido por los romanos, son una de las piras que
alimentan la tensión en la ciudad.
Apenas siete días después
del tiroteo contra el rabino, que se recupera de sus heridas en un hospital, un
segundo conductor kamikaze palestino mató a dos personas -entre ellas un
guardia de frontera- en un intento de atropello similar en la misma zona que
separa Jerusalén Este de Jerusalén Oeste.
En marzo de 2008, un
pistolero palestino entró en el seminario rabínico de Mercaz Harav, en el casco
antiguo de Jerusalén, y abrió fuego contra un grupo de judíos que estudiaban en
una de las salas, ocho de los cuales murieron y seis resultaron heridos.